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martes, 22 de febrero de 2011

Disciplina


No encuentro una imagen simil, adecuada al texto, que no quieran conceder un posible intento gnostico sobre mi proceder.


No sabiendo de que disciplina se trataba,
Un par de golpes tardíos pensaban que faltaba,
Ponerlos un poco al fuego,
Basado en la inocencia, que con chicos trataba,
No sabía que ellos no conocian todabia el perdonar.

Sin querer a ellos los trataba, esa prófuga infancia,
Ellos no querían retratar.
Persiguiendo sueños,
A veces malograba gotas dos perfidias maldades,
Cuando su persistencia no sabía como conjugar.

Y aquí están, ellos lo imponen,
Un juicio poco sano, a momentos poco claros.
Deporte sano, noble y limpio,
Un par de ojos poco cognitivos
No hay respuesta alguna, nadie quería preguntar.

Ante ojos atónitos,
Mil destrezas cautivan,
Fue de buena crianza,
Es lo que cabe escuchar.

Ellos son, los que queriendo hazañas,
Compartiendo risas querían transformar,
Esas lúgubres palabras,
En poesía heroica y altiva.
Cuando solo un beso,
Los podía apremiar.

Tratándose de enseñanza,
La cúpula obliga,
Par de sueños incumplidos,
Un bigote grande
Que quiere olvidar.

Conociendo la aristocracia,
Esos nobles no permiten conocer,
Una loca búsqueda, esa triste alcurnia,
Que alguien quisiera pertenecer.

Pasando los trastos, alguien desea un canto,
La melodía de su justificada angustia, ya paso,
Una semilla le queda,
Con esa grandeza que grande
Le quedo.

domingo, 20 de junio de 2010

La característica del medio.




Mientras virtualizaba sueños desgastados que intentaron quedarse pegados a mi almohada (por razones que ellos solos sabrán) vuelvo a despertar, no por falta de sueño (que tendría que haber querido recuperar).

De mi campera de cuero -colgada en una silla- nace un sonido que, a pesar de ser aplacado por la puerta cerrada y la distancia, supo saber colarse en mis sentidos. Un timbre mas que conocido (no por su cotidianeidad, sino por su significado, lejos de su estética comercial), un sonido que inmediatamente junta los retazos de humildad y se dispone a tirarlos a la basura, esperando que el recipiente tenga mejor predisposición hacia ellos.

Un solo mensaje, críptico, que por alguna razón hablaba de hadas, tal vez duendes. No lo puedo reescribir (tal vez sea el miedo a recordar un sentido oculto dentro de mi expectación subconsciente).
Una sincera sonrisa destroza mi entumecida gestualidad. No hacia falta mirar el emisor. Su turbia lírica (que admito, descifré con regocijo) arengaba su imagen en realidad poco verosímil.
Seducido por su forma evasiva (y por sobre todo, estúpidamente elocuente) forma de entregarse, no había dudas, estaba en mis manos y con ganas de dejarse perder.

Su forma de mezclar praxis rutinaria, mera casualidad y predisposición a una segunda oportunidad, era realmente apetecible.

Giro hacia el sillón, dos amigos mirando televisión, implacables y sometidos a su tamaña tarea (casi hazañosa diría yo), se voltean para escuchar algo que por mi mueca sobrada (la del 7 de espadas y un poco de ancho de basto) serian buenas noticias.

- Era algo obvio, se tenía que dar así, no quedaba otra.-

Con aplausos acompañados por sus cabezas aprobativas ellos asintieron mi actuar.
Buscaba al menos que inquirieran acerca de mi proeza, pero bueno, con los amigos no se reparten dudas, solamente se adeudan en una cuenta que no necesita ser pagada.

El mismo sonido nuevamente (esta vez mas vago y pero tal vez con mas entusiasmo), me levanto de la cama para encontrar que en mi campera no contenía noticias, ni mensajes, y el buzón estaba cotidianamente vacío.

Dubité intentando recordar números, “es la del medio” pensé, mientras un escalofrío de gozo mezclado con malestar me hizo dejar el teléfono nuevamente en el bolsillo de mi campera.

En el sillón no estaban mis amigos, solo unas barritas de chocolate que comía con desgano, unos libros que leí por inercia y otros tantos que no por su ambigua procedencia. También desparramada en el sillón estaba mi guitarra, que solo el azar dictaba tocarla y solo ella me polarizaba, verla así tirada y desgastada me hacia esperar un momento mas idóneo para disfrutarla.

Y con pocas nuevas opciones solo me quedaba recordar el sueño, y la característica del medio por ser juzgada.
Ésa que no se sabia definir como buena o mala, gran amante poco amada o fiera compañera de palabras tergiversadas.
De esas cosas que amarías odiar.
Le daba valía a mi honestidad y orgullo a mis mentiras.
No solo era su naturaleza ambigua y desconocida, sino también su posicionamiento en mi vida. Que es importante no es secreto, el desprendimiento era su incógnita.
Si quisiera desterrarla, al volver no sería lo mismo y al querer abrazarla no sabría como va a reaccionar.
Siempre la misma, hasta se dio el lujo de sembrar completamente ese sueño.
¿Sería por su empatía que sabe ya no me es servicial, y pelea con sus pocas armas por quedarse, dándose la razón una vez más?

Y yo cansado de la misma discusión, decido hacerle algo de caso.
Marcar un número y esperar que se conteste el llamado haría su poca virtud trivial algo vano.
Decido ver que otras cosas me tira la vida, dispuesto a acceder (mientras ella me deje).
Total por algo la vengo cargando hasta ahora.
Tan mediocre que ni defecto la puedo llamar.
Es la característica del medio, y eso no es poca cosa.

sábado, 24 de abril de 2010

La soledad de la risa (en tercera persona).


Fuera de su casucha, Jean no tenía mucho para decir.

Las risas extrañas lo empalagaban, y el apagón solo se venia con una buena copa arpía, de esas que poco expían.

De las más lindas para brindar, lástima la calidad del cristal.

Marcos, no solo se dejaba, era una persona poco franca.

Cuando una sonrisa lo estremecía, solamente se limitaba a grabarla.

Amaba imaginar que pasaba, mientras su melancolía le pesaba.

Pero el saber que alguien contenía un llanto lleno de optimismo era un apósito para su, al parecer, mal llevada alegría.

Jean dejando noches en vela, vacilando una llamada en espera, espera aún que el reclamo sea grato.

Sin querer sonar barato, no sabia que recuerdos deberían ser velados.

Camina por la calle y la lluvia le da gusto sin par.

Nadie entendía que el deleite provenía del pasado desigual,

Para el las gotas tenían vocación para lavar.

Y no quiere resucitar, prefiere dejarlo solo dentro de su paladar.

Vestía sombreros con pasión hacia la coherencia,

No más temía la falta de banalidad, pero necesitaba resaltar.

Quien sabe si era lo debido, pero le hacia falta lo motívico.

No tenía mucha afinación, pero siempre era la misma canción que cantaba.

Intentando ser desenvuelto para la sociabilidad, la realidad lo desalentaba.

Y con desgano nuevamente se levantaba, arriando y de nuevo a las pocas andadas, que solo dentro de su mente se dibujaban.

Marcos no tenía miedo al hablar, pero prefería simplemente escuchar.

Su opinión era conocida pero poco divulgada,

“Un folletín lírico de ideas gastadas, pobremente usadas”.

Pero cuando veía sonreír a alguien, su discurso se desviaba.

Empatía que se confundía con la rabia, mientras las palabras se desfiguraban con el humo que exhalaba.

Para él fumar era la forma más linda de no decir nada, solo que con su mirada, alejaba posibilidades que ahora en el futuro extrañaba.

Nunca supo que podía perder, pero tampoco quiso encontrarlo, necesitaba sentirse un poco nostálgico.

Remiendo inútil para el pobre romántico.

No tenia clara la concepción del porque, aunque todavía lo sigue intentando.

¿Para que uno cuenta la vida de aquellos que, con acotada simpleza, dan valor al inquisidor en tiempos de amable torpeza?

Callamiento destinado al boceto, para el que no llora por angustias propias.

Al que la mugre no mancha.

Destina fabulas sobre mímicas expresiones que por demás para él no fueron ejecutadas.

Cualquiera fuera su impericia, no puede ser juzgada, menos en su bochorno de quietud.

Tiembla con tangos a la noche, el viejo esta lejos de ser un compadre.

Un ratito más de reproche, no duerme por más sueños que se descorchen.

Tiene miedo de levantarse y sentirse menos persona y más cobarde.

Acorde al corte, la persona marchita de sueños precoces,
A falta de bote,
Necesita de ellos para salir a flote.
Sin importar el rumbo de la deriva,
Ni quien capitanea sus ilusiones.
Que mas quisiera, si solo mis promesas fueran hechas con conciencia.
Son esas cosas que dejas en que "solo pudieran".

martes, 22 de septiembre de 2009

Tangacho del guacho



















Llega rezongando noches de puta sinceridad,

Aquellas que dieron afán para olvidar,

Guiado por besos tan poco dulces como alquitrán,

Sacando lustre al zapato… recogiendo vanidad,

Viene a cantar, el que dice, reza por la verdad.

Y así pasaron y pasaron, tus hits se fueron acumulando.

Volvió a degustar sabores amargos de pasados lejanos,

Esperando el paquete, dejaste años de diamante en bruto,

No fue solo por tu gusto,

Años que resonaron más que petardos.

Y que linda la canción que canta ahora usted señor,

Que muestra de compasión por su creación,

Si imperioso pupilaje amasó en su error,

De los que corrigen al ser cegado en busca de comisión,

Ahora usted polizón, buscado y encerrado, quiere traer redención…

Hey, don, ¿que caminando por la calle lo encontraré?,

Déme refugio, ¿que sin usted como me las apañaré?,

Así hiciste sentir, dolieron tus palabras…

En ellas luego repararé, no fueron meras macanas, dichas por el haber…

Que el que siente esconde, que no chupa sangre ni es noble,

Vampiro de ligerezas, lame poco las tristezas,

En sueños responde, más allá de sus bajezas,

Sueña con ser conde, que la tarde hoy lo propone,

La fuga tiene lista sus camisones, tené preparado arpones,

Que en el ocaso siempre se antepone,

Maldita la cerveza que dejo lista a las traiciones,

Para esos pocos ganadores, que nos vacilan con esos tacones.

Y uno. Dos.

Si querías saber lo que es soñar, ilusiones que robaste de los demás,

Si querías saber lo que es sufrir, no te bastó con saber mentir,

Si acá uno canta pabadas, ‘pal que las sabe van de yapa,

Llego ya el momento, tenés que desistir.

Si querías saber lo que es volar, primero contentáte con querer escapar,

Si querías saber lo que es vivir, no te basta ya con reprimir,

Si a vos que cantás baladas, esta tonada te causa arcadas,

Acordate macho, poco podes redimir.

lunes, 4 de mayo de 2009

Cuento: Estoy rodeado




Estoy rodeado, no los puedo ver, pero bien rodeado estoy.
Nadie me lo dice, aunque tampoco tengo a nadie cerca para confirmarlo (nadie que consideraría información fidedigna), pero están ahí, te lo juro, están ahí.

Miro por la ventana y están ahí, esperándome.
Hay por dios, si no tuviera tanto miedo iría.
Vah miedo no es, pero es algo que ronda por esos lugares inhóspitos, cercanos a la soledad.

No me van a hacer daño… posiblemente…
Pero imagínate que hay uno camuflado entre ellos.

Puta, negra… ¿qué te puedo decir yo?
No soy la persona mas honesta que conozco.
Tampoco te podría decir que no lo soy, ahí radica parte del problema.
¿No fui yo quien no se animo a abrir tus cartas?
¿No fui yo el que se marcho sin contestarte?

En parte estoy seguro que si,
Pero parte mía piensa que fuiste vos la que trazo líneas sin sentido destinadas a no ser leídas.
Todo esta hecho para amar me decías,
Pero tu tono cada vez se distorsiona más, cada vez se siente mas acido y más amargo (parece que el tiempo es el ingrediente básico del Fernet).

En el fondo me gustaría que tus palabras hubieran sido grafos dispuestos a golpear y herir, me haría sentir cómplice de un juego que ambos podríamos jugar, sin limitaciones.

Me gustaba cuando vos eras la escritora de mis pasiones y me las vendías en forma de besos y flores (lastima los días que venia sin dinero, no te fiabas, no me fiabas).
Eran esos días en los que me llamaban trovador,

Esos días cuando te devolvía sueños e ilusiones, en forma de melodiosas canciones, sin rencores - puras versiones -, de las mismas pasiones que me dabas mientras me decías “estoy enamorada”... mirá si estabas inspirada...

Me gustaría volver y ver si en mi buzón siguieron llegando cartas.
Pero no puedo.
Estoy rodeado.
No los puedo ver, pero estoy rodeado.
Están ahí, te lo juro, están ahí.

lunes, 27 de abril de 2009

Cuento: Mi casa y los perros (¿?)




El titulo me lo paso por la pija, la idea es que lean el puto cuento y listo.

Corta la bocha.

5 perros negros descansaban en el pórtico de mi casa.
Yo estaba mirando la tele, tranquilo, como siempre.
No entendían que me molestaban.
Miro por la ventana, pero los guachos siguen ahí, como si nada.
Y de nada LAS PELOTAS, ahí de nada había poco. 5 perros, para ser mas exacto.
Yo les iba a demostrar que me molestaban, entonces maté a 1 de ellos.
Los hijos de puta seguían ahí, y no solo eran 4 perros, ahora eran 7 perros, los 4 negros de antes + 3 medio violetas.
Como vi que fue bastante divertido matar al otro perro, en lo mas profundo de la punta de mi pija, me sentí un poco mas feliz, mas perros para mostrar que me molestaban, xq al parecer ellos no entendían mis acciones fáciles de entender.
Esta vez se me ocurrió la idea de tirarles un poco de carne con veneno, nada raro.
Los 4 perros negros se la comieron toda ellos solos, al parecer los otros perros son tan pelotudos para darle lugar a los otros negros, por el simple hecho de llegar primero.
A esos 3 perros violetas, les siguieron 2 perros medio amarillitos y 2 cuervos, listos para carroñar un poco de los demás perros.
Era un poco de noche, así que me acosté.
Los putos cuervos no me dejaron tranquilo toda la noche.
No solo no entendían que me molestaba el simple hecho que estén cerca de mi pórtico, sino que (peor aun), no entendían que me molestaban sus chillidos, y su forma de comer.
Por suerte uno es una persona precavida, y esta listo para estos casos.
Un par de disparos y los cuervos cayeron como cuervos baleados (¿cómo mierda iban a caer sino?)
Los 2 perros amarillentos se fueron corriendo al escuchar el estruendo.
Pero TE JURO, que los 3 perros violetas fueron tan hijos de puta que se quedaron ahí.
La cosa era fácil, los tenia que matar, y eso que yo les quería enseñar a llevarse bien con los humanos (me reconozco como docente), pero los hijos de puta no se querían ir.
La vida misma me dio la oportunidad de poder comprar un par de granadas, por si acaso, madre natura es caprichosa y dios abre ventas y puertas, y toda la gilada. La moraleja era que iba a hacer mierda a esos perros peteros.
Para no dañar mi pórtico, les tire carne en el medio de la calle, a la cual los perros hicieron caso omiso.
Los hijos de puta se la estaban jugando, esto era personal.
Me subí al techo de mi casa, y con mi rifle de precisión (que tenia en mi cuarto, xq uno nunca sabe a que distancia puede encontrarse el enemigo) comencé a disparar.
3 disparos, y eso que se creían tan vivos, ahora van a tener que creerse tan muertos.
Una de esas ironías que la vida te regala día a día, y uno tiene que aprender a gozar, xq sino uno seria un viejo choto y amargado.
No más perros. Por fin.
Ahora los hijos de puta que se quieran venir a hacerse los interesantes a mi puerta, lo van a pensar 2 veces.

El resto de la noche no pude dormir.
Seguro que iban a volver a romperme las pelotas.

Pasaron semanas sin poder dormir, y ellos no volvían.
Debían haber aprendido la lección (cosa que no me resultaba rara, siempre fue un gran educador).

Me puse a mirar la televisión, y… ¿qué mejor que Animal Planet para festejar mi reciente victoria?
Estaban dando un concurso, una carrera de perros, para ser mas especifico.
Luego de 2 horas de mirar el programa, decidí que esos perros eran bastante boludos, por lo tanto, yo tenía que ganar esa carrera, para mostrarle, que eran bastante boludos.
Los 2 perros amarillos, esos seguro que ganan, fueron tan vivos como para salir corriendo con los disparos.
Corriendo un par de cadáveres y tapándome la nariz fui en busca de los galgos dorados.
Luego de caminar por una hora encontré a uno del par.
Ahí comiendo de los basurales, era tan pelotudo como los perros violetas.
Debía haber corrido siguiendo al otro perro, mucho más astuto.
Con ese no iba a ganar ninguna carrera, solo me quedaba sacarle el sufrimiento con mi cuchillo de bolsillo (que siempre resultaba mas útil de lo que parece).
Luego de pasar… 1 o 2 meses buscando al otro can, lo pude encontrar.
Ahí, durmiendo bajo un árbol en una tarde calurosa, como un rey.
Ese era el perro que estaba buscando.
Decidí volver a mi casa, dispuesto a entrenar al perro y volverlo un campeón.
Caminamos un tiempo largo mientras el me daba muestra de su astucia.
Su caminar era imponente.
Creo que ese perro es mi versión canina.
Dios debía estar mirándonos y debía estar asombrado por su propia obra.
Que casualidad podría existir de que yo me encuentre con mi yo canino?
Llegamos a casa.
Las ventanas estaban abiertas.
Había 3 intrusos en la casa.
Si tuviera que describirlos, creo que lo único que atinaría a decir es que son bastante violetas.
Las llaves no entran en la cerradura.
Veo una imagen violeta en el techo de mi casa, tiene en sus manos un rifle.
De repente veo un par de cuervos mirándome… se están relamiendo.
Salgo a correr, mi dorado can corre detrás de mí.
Dos balas le bastaron.
Ni mi dorado perro ni yo pudimos eludir las balas.

Siempre me quede con la duda de si era mi verdadera casa.
Siempre me quede con la duda de si el dorado can era mi viva imagen.
Siempre me quede con la duda de si hubiéramos ganado la carrera.
Siempre me quede con la duda de elegir a los 3 perros violetas.
Siempre me quede con la duda si hubieran sido una buena mascota.

El departamento.


Mis 12/22

Lo pongo en negrita xq es el titulo

(Lo pongo subrayado xq es una especie de subtitulo)

(Lo pongo en paréntesis xq es una explicación)


Así me contó la historia una especie de libro, no diría del todo olvidado, mas que envejecido y boludeado hasta su temprana muerte, masomenos por el año 2015.


Entre los que habitaban la realidad estaban los inquilinos y los putos dueños, no voy a intentar crear diferencias entre ambos, todos son parte de la negrada que hoy en día llamamos irrealidad.


Existían los que nos proveían de la mágica sustancia que nos hacia sentirnos libres, existían los putos que nos vendían la realidad en gotitas (y si es posible en cómodas cuotas mensuales), la maquinita del plástico se quemaba con el encendedor que usaba para encender ilusiones y parte de la magia que metódicamente inyectaba en mis venas, podría haber sido una gran metáfora en la época de los escribas, ahora es solamente una anécdota escrita en computadora (con Windows XP, la próxima tendrá Vista).


La cuestión es que estaban estos que nos la proveían, y los otros que nos la narraban, sus cuentos no eran mas que una inconexa sensación veraz y elocuente de la gilada que nos comíamos día a día, pero esta nos gustaba (y mucho).


El problema es que la cuestión no nos inquiría verdaderas dudas, solo dejábamos que nadaran en nuestra corriente sanguínea (hasta ese termino semi-medico perdió algo de sentido).


La otra cuestión nos planteaba dudas, pero era de las minitas esas tipo monos que nos calentaban, como diría, nos la dejaban dura y cuando se nos terminaba de hervir la leche se evaporaba (en forma de crema gaseosa) o apagábamos el fuego, le tirábamos nesquik y la tomábamos.


Y así, seguíamos, estaba divertido, la verdad. No es que me quiera venir a hacer el sincero, sino que dentro de todo, uno no se aburría tanto.


La cuestión REAL (esta CASI si es mas real que las otras), es que después nos vendían pastillitas, y la leche subía igual (tanto de precio como de valor, que no es lo mismo) pero ahora nadie realmente se calentaba.

Pero no era un problema nomás de los proveedores (ni de magia, ni de realidad plásticamente racionada adecuadamente), total yo no se si son dueños o inquilinos. EL problema eran los del consorcio, esos que te venían y te decían si podías o no ser dueño (sin ser dueños, yo no entendía xq mierda venían ellos a darme el SI o el NO).


La cuestión MIA, es que estaba esperando al gordo trolo de abajo, para que viniera a romperme soberanamente las pelota diciéndome que estaba tocando la guitarra, pero esta vez lo voy a cagar, xq no estoy tocando sino escribiendo, y NO le pienso abrir la puerta, por puto nomás (probablemente si estuviera tocando tampoco le abriría, pero esta vez tenia más fundamento todavía).


El gordo trolo no llegó, debía ser porque intuía (entre su mar de grasa), que me iban a hacer dueño, mientras el era solo un panza feliz (perdón por el termino inadecuado, pero es parte del folklore argentino, no me animo a decir que era un panza infeliz, aunque por su mujer, creo que sería mas conveniente), no era dueño, pero no era ni del vigilante consorcio.


Esta bien… me chupa un huevo, total, voy a entrar a ese teatro sin puesta de escena que me imagino va a ser la vida del dueño…


Te juro que escucho el eco de las teclas, no se que mierda hago escribiendo, es tarde, pero dentro de poco me tiran la noticia.


Voy a ser dueño y estoy escribiendo estas pelotudeces, por dios, como se nota que por ahora (POR AHORA), soy un inquilino de mierda.


Creo que les escribo esto, solamente para mostrar que en el fondo soy un inquilino mas, aunque nunca mas sepan de mi, xq cuando me vean, no voy a ser el ( “******-inquilino”), voy a ser EL DUEÑO. Aunque ustedes me vean a mi, cagándome de la risa sobre sus vidas, pasándome por las bolas el plastiquito que le venden a ustedes, e inyectándome verdaderas dosis de realidad, en el fondo soy uno mas de ustedes, por mas que sea un dueño y una mejor persona. Quiero que sepan que el consorcio me va a chupar un huevo, y no lo voy a cambiar, el portero va a ser igual de viejo conchudo que antes, y las luces, se las pueden mandar bien por el esfínter.

Miren si tendré mentalidad de dueño, que les escribo estas hermosas notas.


Tocan la puerta, acá llega la noticia.

Por alguna razon sigo escribiendo.

Quiero que todos sepan, que si no escribo mas, es xq soy un dueño.

Quiero que cuando alguno de ustedes escriba algo similar para la mierda que son ustedes, puedan entender lo superior que me siento, es muy lindo.

Me voy a abrir la puerta, que me están esperando.


Eso era una especie de CAPITULO 1:

El dueño.


domingo, 9 de noviembre de 2008

Ladrón Onírico De Sueños Ficticios.




En medio de la noche intento abrir la puerta.
El picaporte grita, chirrea con odio, pero igual cede a mis objetivos, sin mucho fundamento, desganado, sin tener convicción, pero se deja ante mi figura, no tan representativa como parece.
La casa esta en silencio, obscura.
Siento que algo me falta.
Miro hacia atrás, hacia mis costados.
No, no es mi sombra, seguro que esta fundida en la obscuridad.
Siempre era lo mismo. No se sentía cómoda vagando tras de mi. Pero nuestra relación era algo simbiótica.
Yo la protegía de la luz.
Ella lucha contra las tinieblas cuando me siento vulnerable.
Estaba siendo útil.
Me recuesto en mi sillón, miro por la ventana y como quien no quiere la cosa le encuentro la vuelta. Mi inutición no era lo que era antes.
Lo que sea que perdí, venia conmigo en el micro.
Se debía haber bajado unas paradas después. Talvez ya habia llegado a la terminal.
Echado en el sillón, dentro de mi cabeza se escuchaban los murmullos de sus zapatos retumbando por la vereda.
Tenía miedo.
Esperaba que toque golpeara la puerta, así yo podía decirle “no te escuché” o “pensé que era un árbol”.
Pero no, el timbre delator me mandaba un mensaje más directo, un abucheo a mi moral escapista de la cual no me podía destilar.
Mis pasos dan lugar al eco.
Dentro de mí los sonidos se distorsionan, conjugan frases enteras, hermosas, que no se me podrían haber ocurrido si no fuera victima del miedo frente a lo que se venia., me daban razones para volver al pasado, para no avanzar, para seguir.
Pero todos esos argumentos no son validos ahora, el tiempo es una guadaña que para mi, ya había caído hace rato.
Abro la puerta, ya sin miedo, ya sin dudas. Resignado.
Ahí me encuentro, como si nada, como si no me hubiera quedado en el micro mas de 10 minutos esperando no volver a encontrarme. La razón era tácita. Lo que no entiendo es por qué volvía.
En ese instante nos miramos, tengo que admitir que el tiempo nos fue cómplice en ese momento, que nos podríamos haber demorado una eternidad. Pero ahí estábamos, los dos, en plena mañana, solo a un par de horas de encontrarnos.
La luz podía entrar por la ventana de nuestra casa, pero se retenía. La pena que sentía por nosotros era mas que su morbo.
El me pregunta que estuve haciendo todo este tiempo, yo no tenia ni ganas ni razones para contestar.
Me dijo que nos estaban boicoteando, nos habían dejado sin nada.
Yo ya lo sabía.
La luz se negó a seguir siendo parte de la mentira, y Apolo tubo una vez mas su rol frente a la ignorancia.
La casa estaba totalmente vacía.
Ni un solo rastro de su historia, mientras ese gesto daba a entender más de su historia que la imagen que tenia de sí mismo.
Le pregunté si el sabia algo de lo sucedido.
No me respondió, pero su silencio despilfarraba verdad.
El único autor era el que estaba sentado en su sillón, desde hace días.
Esperando no darse cuenta.
Esperando no llamar la atención del que había seguido de largo.
Esperando que cuando llegara a la terminal recapacite y no vuelva.
Esperando que no se baje del micro para volver a su casa y darse cuenta de lo que se había hecho.

viernes, 5 de septiembre de 2008

El Modulor de Le Corbusier



Subo un par de libros que estube buscando por un rato y puede llegar a ser de interés para varias personas.

Le Corbusier developed the Modulor in the long tradition of Vitruvius, Leonardo da Vinci's Vitruvian Man, the work of Leone Battista Alberti, and other attempts to discover mathematical proportions in the human body and then to use that knowledge to improve both the appearance and function of architecture.
The system is based on human measurements, the double unit, the Fibonacci numbers, and the golden ratio. Le Corbusier described it as a "range of harmonious measurements to suit the human scale, universally applicable to architecture and to mechanical things."
Le Corbusier published Le Modulor in 1948, followed by Modulor 2 in 1955. These works were first published in English as The Modulor in 1954 and Modulor 2 (Let the User Speak Next) in 1958.
Le Corbusier used his Modulor scale in the design of many buildings, including Notre Dame du Haute and buildings in Chandigarh.
In the construction of the first Unité d'Habitation apartment building, in Marseilles, a version was cast in concrete near the entrance.

The graphic representation of the Modulor is a stylized human figure with one arm upraised stands next to two vertical measurements, the red series based on the figure's navel height (108cm in the original version, 1.13m in the revised version) then segmented according to Phi, and the blue series based on the figure's entire height, double the navel height (216cm in the original version, 2.26m in the revised), and likewise segmented. A spiral, graphically developed between the red and blue segments, seems to mimic the volume of the human figure.

WIKIPEDIA

Download

PASS:
http://last-remnant.blogspot.com/

y acá les dejo la transcripción del "debate" entre Chomsky y Foucault, completo (toca otros temas como la naturaleza humana y el desarrollo de la creatividad) y en castellano.

Download

Sin Pass

"A hundred times have I thought New York is a catastrophe and 50 times: It is a beautiful catastrophe. " Le Corbusier.

"Every work of art is an uncommitted crime." Theodor Adorno.

The Dark Eye



Este es un videojuego un toke creepy sobre los cuentos de Edgar Allan Poe. Es una aventura grafica bastante inusual, donde existe poca interacción, la mayoria enfocada a clickear para caminar y mirar, y otro click o movimientos sobre ciertos personajes o cosas.

El juego narra tu llegada a la casa de tu primo (si mal no recuerdo), donde se va desarrollando una historia, y paralelamente vas teniendo las llamadas pesadillas, donde te metes en 3 famosos cuentos de Poe (Berenice, Tell-Tale Heart y Cask of Amontillado). Lo que hace interesante al juego es el diseño de los personajes, la narración muy bien lograda, la direccion general y el hecho de poder jugar los cuentos de Poe tanto como el asesíno o como la víctima.

Acá dejo uno de los videos de uno de los cuentos:

Cask of Amontillado (Montresor, el asesíno)



y acá dejo dos cinematicas del juego donde narra dos cuentos distintos:

Annabel Lee



The Masque of Red Death

Part 1


Part 2



El juego destaca también por la forma de mostrar una narración totalmente enfocada de forma literaria a un videojuego con una interacción moderada, si bien no logra resaltar demasiado en ambos aspectos, es un pequeño salto en el mundo del desarrollo del gaming (aunque este juego es del año 1995, y esta claro que los juegos no siguieron nunca esta nueva forma de abordar la narrativa y la dirección de los juegos)

"As an individual, I myself feel impelled to fancy a limitless succession of Universes. Each exists, apart and independently, in the bosom of its proper and particular God."

"Experience has shown, and a true philosophy will always show, that a vast, perhaps the larger portion of the truth arises from the seemingly irrelevant."

Edgar Allan Poe.

sábado, 19 de julio de 2008

Texto


Mientras estoy trabajando en el compilado de literatura capitalista, les dejo un texto que termine de escribir recién. Está escrito a las apuradas, pero me parece bien, no me gusta explayarme demasiado.

Quiero Decir que el texto esta basado en una persona real (que NO soy yo), pero todo lo relatado es ficticio(tal vez si conocieran algo sobre la persona, tendria mas sentido el texto, pero me gusta el hermetismo). Ademas, ya que estamos, no le puse titulo, porque no me gustan los titulos, me parece demasiado limitante.

SIN TITULO

La sirena de la ambulancia que se escucha a través de la ventana por la que él intentaba apreciar, (si el origen de su motivación era tal, motivación que todavía deambula por mi cabeza), el pobre exterior que lo marginaba, lo mesuraba, lo contraía y nuevamente volvía a encerrarlo en su pobres pensamientos.

Según tengo entendido la casa quedaba en las afueras, cerca de Coronel Suárez, lugar alejado, mas todavía para una persona sin cultivos, ni historia en el lugar, sin contacto alguno mas que una caja que dejaba prendida noche y día, dejándose manipular e intentando manipularla, sin mucho éxito.

Sus ojos prácticamente desorbitados buscaban algo sobre lo que posarse, pero todo le parecía bastante vago, estaba pensando en volver a la cuidad, encontrarse con viejos y con los viejos-nuevos que van a ser siempre los mismos. En parte fue eso lo que lo detuvo. Mitad miedo de identificarse con ellos. Mitad miedo a no identificarse.

Pensó en mudarse más lejos, no tenía muchas ataduras, solamente que los huevos se le habían amoldado de una forma bastante cómoda en su sillón, y dudaba que en cualquier otro lugar pudiera ser parecido, aunque no descartaba la idea de que pudiera llegar a ser hasta más cómodo, pero no valía la pena ponerse en juego. Ya había pasado suficiente.

La ambulancia para en la puerta, bajan 3 paramédicos, a uno de ellos lo reconoce (si si, creo que hasta yo lo conozco, el pelado de la realidad DE NUEVO), parecía mentira, ahora tenia mas amigos, mas recursos, tanto que lo quisieron boicotear, pero el pipiolo volvió.

El estaba prácticamente tumbado en el suelo, mitad de su cuerpo tirado sobre el sillón, mientras que sus piernas yacían desparramadas. Dudo que pudiera escuchar algo.

Uno de los paramédicos, el más viejo, se agacha, lo mira, sonríe y saca una especie de linterna:

- tiene las pupilas dilatadas, al final tenias razón hijo de puta, eh
- no te tendría que sorprender, estos tipos son así, cabuleros, boludos, siempre con los ideales a punta de espada- dice el pelado.
- a punta de pija querrás decir no?, igual, ya estaba cachuzo el tipo, no valía mas la pena.- dice mientras se levanta, y mira alrededor.
- ojo, en su tiempo lo tendrías que haber visto, mucha gente creía en lo que el decía, se lo tragaban, después, bueno, terminan estropeados. Pero en su tiempo, el tipo se movía con los marxistas de clase.- dice el medico que todavía no había abierto la boca, el mas pequeño, parecía ser.
- nunca escuche de eso, ni de que existían esas personas, ni de que se movía con ellas. El tipo estaba viviendo gracias a la dictadura, sabias ¿no? Además la poca gente que lo conocía por estos lugares, comentaba otras cosas. Viejas posturas, nuevas boludeces. Donde el tipo divagaba tranquilo nunca fue un ambiente propicio para que sus ideas prosperaran, por eso tenía tranquilidad.
- ¿le medimos la realidad o esperamos la orden de arriba?
- no che, este tipo esta metido duro, no se necesita orden. Mientras mas rápido mejor.

El viejo saca la jeringa, la introduce en la vena del ya desvanecido hombre. La sangre ingresa a un tubo de cristal, que al cabo de unos segundos se tornó violeta.

Solo veía negro, solo escuchaba murmullos sin color, las voces carecian de segmentos.

- uffff, estaba hasta las manos, que hijo de puta.
-
el tipo necesitaba algo de cultura, vivia en cualquiera, por algo su realidad no funcionaba perfecto, termino grogui.
-
segun parece el tipo vivia mirando la tele.
- ojo, muchos dicen que estimula la realidad.
- no creas, el boludo pasaba 16 horas con esta caja, no tiene sentido, así no funcionan las cosas. El tipo no le quedaba otra que escapar, estaba demasiado metido.
- también mira donde se vino a vivir, hay que ser boludo. De acá no escapas más.
- ¿de que me están hablando? Acá tenes todo, una pija que seamos nosotros los q vivamos allá, matándonos trabajando.
- vos flaquito, porque no sabes lo que es estar metido. Acá no te metes, pero el no es de acá. Se trafica en la cuidad. Solo que en la cuidad, por el ritmo de vida, se va apaciguando. Acá, no te deja salir más.
- yo le dije, flaco, ahí tenes bailando por un sueño, es muy bueno ese programa, le podes hacer un análisis sociológico. Pero tenía la cabeza ya lavada. Pobre tipo. Necesitaba un poco de la verdadera realidad.
- que postrecito nos van a terminar dando papi eh.
-el tuyo va a estar bueno, el mio, no tengo ganas de imaginarmelo, el de arriba se va a enojar. No todo es tan sensillo
- ¿vos pensas que vale la pena intentar la rehabilitación?
- y mira, el tipo funcionaba, era violento, pero tenia motivos.
- vos hablas al pedo flaco, no lo conociste, ¿que pija te dedicas a leer vos?, BOLUDO. El boludo este vivía en su puta nube de pedos, pedazo de gil. Pensaba que trabajaba el puto este, después llego el nuevo orden, y acá estamos. ¿Vos pensas que tendrías trabajo si no fuera esta la realidad vigente? No soporto escuchar a estos boluditos, así y todo siguen existiendo pelotudos como este en mi barrio, pero boludos como vos, son los mas jodidos. Este era mansito, vos sos el boludo peligroso, porque él si tenia sentido de la realidad, vos sos un gil que no vale 5.

Cargaron el cuerpo, lo llevaron a la ambulancia, mientras el paramédico menor recogió un libro, cerca de donde se encontraba el cuerpo. Miró por la ventana, intentando encontrar que era lo que había llevado al hombre hasta ese estado tan deplorable, pero no se encontró con nada más que la nada, pasto, si se quiere.

-Pensar que el tipo sabía manejar la realidad- dijo, mientras cerraba la puerta de la casa.

Aunque lo decía, sabía que no lo creía, las palabras de su compañero terminando siendo más audibles, y si se quiere, más veraces.

FIN





Ahi esta el texto, no es la gran cosa, pero bueno, esta bueno darle algo propio al blog y esas cosas.
Para sacar el mal gusto de boca, dejo un plus de frases de un tipo que le funcaba bien (tampoco la pabada, pero le funcaba):


"Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón."

"Todas las teorías son legítimas y ninguna tiene importancia. Lo que importa es lo que se hace con ellas."

"Las dictaduras podrían ser buenas, pero no lo son. Porque la dictadura ilustrada es una utopía. Y las militares son las peores."

"Que cada hombre construya su propia catedral. ¿Para qué vivir de obras de arte ajenas y antiguas?"

"Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón."

Jorge Luis Borges

sábado, 14 de junio de 2008

El psicólogo de granos.

Cuento una historia real, casi ficticia dentro de mi alcoholizad casi nata, que a uno lo va frustrando la realidad.
El quería hacer dibujos animados, basándose en su animosidad por las realidades virtuales interactivas, que ya había dejado de amar, hace unos tiempos pre estudio, pre conciencia universitaria, como quien nos diria, bajo un hechizo empalagador.
Hace un tiempo estaba eraseando viejos recuerdos de su semblante, eran como fotos, pero con la sofisticación que le da la fotografía, nítida.
Tiene eso mágico que no da el movimiento y el tiempo.
Tiene eso fastidioso que nos encuentra en el momento justo del odio. Sol a sol, leche a leche.

Unos ¿4? Meses mas adelante lo encuentro en esta virtualidad, el habla de sus ganas de querer perforarse, ponerse un arito, o como mierda le digan los que no le tienen fobias a las agujas.
Su amor lo había partido.
En su espalda llevaba pequeñas manchas de su amor casi perdido.
Las explotaba sin razón, pero su razón le daba nostalgia y hambre de futuro RAPIDO.
Pero llego el día, y dejo de explotárselas.

Llevo la vida piratezca de la adolescencia a dejarlo lúgubre, pensando en el futuro dulce que se encontraba.
Su parche en el ojo le decía, negro: queremos MÁS.
Pero será la costumbre puta, que llego el día que volvio.
Después de la humillación que le había hecho sentir.

Pero llego, el famoso 28 de abril.
Con la mañana, a punto de comenzar su misión apolística.
La llamada no llego, el hecho de la comunicación atravez de cables no fue lo suyo.
Llego después de algunos dias (un par de pares, tal vez, duro poco la vigilia).

Persona celosa, digno de su orgullosismo.
Perdura, pero sigue latiendo, y sus manchas siguen creciendo en su espalda.
Eran idas y vueltas, legua acida.
Pero el pibe volvía, le gustaba la clandestinidad del amor no correspondido, que el creia ser el cartero.

Tuvo relaciones con otras, pero nunca en su pacto amoroso.
De ellas se aburrio, ellas quieren al borrego Kananga que se las juega de traidor, payaso barranquero que confunde la solicitud.
Las noches pasaron, pero su barco tenia una bandera, y no era otra… era la misma que en el pasado sangriento, que tenia todavía soberanía en su espalda.

Si queremos poner nombres, ella es Alejandra.
El es Esteban.
Ella era excelente para el, lo que el la soñó, el acido que el necesitaba para flashearla.

Esteban, noches de Gesell, amigos careteros, solamente eran una factura falsa mas para la AFIP.
Fue fiestera la noche, lujurias pasaron y cuernos se crearon.
Sin dudas, el amigo después anónimo desenmascaro la farsa creada por el alcohol.

Pero la realidad, es que después de algunas llamadas, el de arriba quiso mas para estos, y asi fue, que volvieron.
El era celoso, el era calentón, pero no hay mas epítetos (no que quiera, Y PUEDA mencionar).

Era la noche, el en boxers, ella fuera, jineteando la tempestad, con sus amigas, y su amigo el alcohol.
Pero llego, y fue la culpa, lo que siguió creiciendo en sus espaldas.
Gracias a dios, llego la noche que los reconcilio.
No quiero decir mas, no me siento pertinente.
Solamente tiro las gracias, al amigo que dejo escribir esta gilada, de un gilastun.




Sebastian: "es algo que escapa de mi"

lunes, 5 de mayo de 2008

Blanco Experimental

http://blancoexperimental.blogspot.com/

E-comic online experimental

vale la pena mirarlo, total es gratis.

domingo, 13 de enero de 2008

Mmmmm y si mejor no le pongo titulo ?

Cayó la pieza desde el cielo oscuro,

Era de noche y pocas las cosas que pasaban por la cabeza,

Ese dios que te la censura, pero ese carnal que te la festeja.

Acá la noche pasa por otro lado,

Hay gente cuidándote, gente que te quiere, o te va por el otro lado.

Gente que te la tira por la calle, gente que te la tira por su racionalidad (a veces les gusta creer que es conocimiento, pero bien académico te tienen el termino).

No, puta, las cosas a veces te pasan por al lado, el tren lo esperas en la parada (perdón por la alegoría), pero las cosas tienen su trecho y a veces uno no lo quiere torcer, pero las noches pasan y la leche hierve, no le pongamos azúcar (porque sino tenemos dulce de leche, y no llama a las abejas).

Era una pieza del cielo, que me podía hacer caer en el cielo, pero podía ser la comidilla del que viste de rojo, los ángeles la pregonan, pero el mandamás del cielo la repudia (o eso nos quiere hacer creer).

Los bombos coincidían con la noche,

El ritmo de las tinieblas que te hace temblar.

La noche no se movió lo suficientemente rápido,

Los tiempos cambian y los chapados a la antigua no la saben respetar,

La falta de calles en Venecia tampoco la pueden sostener.

Puentes y puentes, de los que uno no quiere cargar el peso, pero de alguna forma lo tienen que hacer (no mas autopistas menemistas).

Quieren admitir que la lírica va en forma de percepción, cuando su vida fue una falacia que ellos creen admitir con pura lógica.

Como me duele, pero me hace poco arrepentir.

Pasan los años, y las bases siguen iguales…

Acá el problema pasa por otra razón…

No quiero hablar de marxismo, acá poco corta esa lógica.

Si uno supiera que contar, todo sería más simple.

Pero locos que se la pasan limando en el mundo de lo abstracto pueden comprenderlo, me limito a la mentira… ésta que me permite la palabra escrita.

Él se creía diferente, y eso era lo que era (valga la redundancia).

Pero tenia un simple conflicto, entra la humildad, su percepción y la de los demás (y admito que así la percibí de forma cuasi anónima, pero admito, que sentí en su humor parte de lo que me falta).

Falta acá la dodecafonía de un músico, pero bueno, todos carecemos de autocrítica y todos conocemos de música (al menos se comenta por estos lugares).

Era fácil de ver, el se creía solitario, admitía compañía ajena a su ser, pero no connotaba la relación entre su pequeña bobaria.

La epifanía de uno, puta madre, uno no la juzga, uno la acepta.

Perdimos esa critica, que uno piensa que venia de décadas atrás (se dirían siglos, algunos de esos putos académicos).

Le dijeron a Iorio (metalero argentino) algo similar a lo que le dije “la marca de Caín”,

Pero el me consumía, me decía que no era eso, el era TODABIA mas diferente (como todos, pensaba yo, tal vez no era así…)

Era como un espejo difuso, a veces pensaba que era él, pero en el fondo sabía que había seguido otro circuito.

Cada uno decide sus propios caminos, y estaba bastante seguro que ese no era el mío (a pesar de lo egocéntrico que esto suene).

No me vengas con chamuyos ni mentiras,

Que democracia falta, que piensan los pocos y masas saben ablandarse, que alcohol subordina pero canta esperanzas, esa educación de pocos que uno habla comer todos los días.

Falta el plato principal, y nosotros la comemos de otra bandeja.

De tripa y corazón, mira al costado, no teme en soñar pero teme en actuar.

Decís del anarquismo que revuela en carne dura,

Culeás al que toca en otro ritmo y mirás el mundo con cierto androginísmo.

Todos te daban por muerto, te seguiremos dando, pero algunos escucharán canciones afines y cantarán ritmos similares.

Se reproduce nihilista y más narcisita de lo que mi epistemología deja explicar.

Un día el auto chocó, tu verso te cabió, el desespero te encontró, el café se enfría, cigarros giran y pregonas versos en anonimato oportunista.

¿Y que puedo decir yo?

No miento si digo que hablo de dos personas,

Tampoco miento que un tercero se siente reflejado,

Admito que momentos de ineptitud joden, y jode más juzgar al que coje.

Pero bueno, como quien dice “el que mata a ladrón tiene mil años de perdón”, ¿el que miente con un mentiroso y juzga sobre juzgador?, creo que todos sabemos que perdón no encuentra, pero vamos a mentir un rato.

Total, para eso vamos… y vamos por más, que es lo peor.